EL NADADOR QUE PASABA DE ESTUDIAR

Agustín Artiles Grijalba -Champi-

Aunque detestaba madrugar, nunca fue excusa para levantarse a entrenar temprano. Mientras compitió, ganó muchas medallas y por su talento fue aclamado. Todos querían salir con él en la foto y le encantaba que le vendieran la moto. Cuando tocaba formarse, miraba hacia otro lado y se hacía el despistado. Apenas tocaba un libro, por aprender se quejaba y los “malditos” deberes, para el final los dejaba.

Un día su pasión se esfumó, no sonó el despertador y durmiendo se quedó. Madrugar, que tanto odiaba, entonces sí que molaba. Ya nadie le buscaría para hacerse una foto, ni el político de turno, ni el vendedor de la moto. Bienvenido a la vida real, ya no habrá marcha atrás y si no te has preparado, anclado en el pasado habrás quedado. Pesaroso y confundido, con el recuerdo de tus medallas y un preocupante e incierto destino.

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