LAS PRISAS NO SON BUENAS CONSEJERAS

Agustín Artiles Grijalba -Champi-

De alguna forma todos nos hemos vuelto más exigentes e impacientes, no solo en la actividad deportiva sino en la vida diaria. No solo se trata de un asunto que afecta a los nadadores, también a su entorno deportivo (técnicos, compañeros, familias, etc.) que sufrimos los que yo denomino síndrome de recompensa urgente.

La necesidad de obtener aquí y ahora los beneficios por los que trabajan sin la dictadura que el tiempo y la constancia exigen.

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