Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Antes
“ El entrenador y el nadador español son vagos y no tienen nivel”
Ahora
“ Al entrenador y el nadador español no les gusta salir de la zona de confort”
Semejante afirmación me produce una mezcla de rabia, malestar y tristeza, porque cuando la escucho me imagino una natación instalada en el anonimato, un lugar seguro donde apenas pasa nada, carente de ansiedad y crecimiento, en el que el riesgo y la aspiración no tienen cabida, tan solo el bienestar, la comodidad y el conformismo.
Lo siento, habrá casos que así sea, pero de ahí a generalizar, me parece injusto, atrevido y peligroso. Es cierto que la autocrítica es necesaria, que todos los clubes de natación no son como los del ejemplo que a continuación incluyo para justificar mis palabras, que los hay que poseen los suficientes medios y argumentos para practicar una natación de “élite”, pero también lo es que el entorno que rodea a un gran número de conjuntos, técnicos y deportistas, está muy alejado de esa oportunidad. Sin embargo, a menudo también lo consiguen.
Va por ellos. Clubes, nadadores y técnicos de nuestro país que ejecutan a diario su “programa” de entrenamiento en condiciones deplorables, que sobrellevan de la mejor manera que pueden las limitaciones deportivas y profesionales que les fueron asignadas y además tienen que soportar comentarios sin fundamento, que desconocen la realidad cotidiana y a pesar de todo, son capaces de conseguir éxitos inimaginables y de un valor incalculable.
SÍ, equipos y deportistas que sin tener apenas recursos nunca se rinden, son capaces de flotar en el fango, reinventarse y adaptarse a una situación deportiva llena de obstáculos, inestabilidad e incertidumbre, alcanzando logros extraordinarios e inesperados, repletos de entusiasmo, actitud, creatividad y perseverancia, que en mi opinión desacreditan estas y otras afirmaciones parecidas.
No pasa nada por reconocerlo. Eso se llama profesionalidad y actitud para sobrevivir y combatir al anonimato, está muy alejado del compromiso y resignación que injustamente se nos presupone y significa también profesionalidad y actitud para sobrevivir y combatir al anonimato.
Es lo que yo denomino,
SUBSISTIR LEJOS DE NUESTRA ZONA DE CONFORT
Quizá lo que de verdad necesitemos es salir de la realidad cotidiana, escapar de nuestra zona de confort en ciertos aspectos, que creo que realmente lastran nuestras opciones deportivas y profesionales.
Trabas y dificultades con las que hay que lidiar a diario, en un país que nos cuesta un mundo valorar a nuestros técnicos deportivos, que en numerosas ocasiones tienen que compartir la preparación de sus atletas con otro trabajo para poder subsistir junto a su familia y que podéis leer en el siguiente enlace.
https://nadandoconchampi.com/2015/04/27/situaciones-que-a-los-entrenadores-nos-molesta/
Imagen: johancruyffinstitute
