EL ARTE DE SOÑAR

Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Siempre he creído que los proyectos difíciles e importantes habitan en el corazón. Descubrir cuáles son y como disfrutarlos deberá ser prioritario. La felicidad está ahí, esperándote impaciente. Alarga tus manos y concédela una oportunidad. Eres list@ e inteligente, fuerte y apasionad@. Tu juventud y osadía serán siempre tus mejores aliados, ellos te indicarán el camino a seguir. Busca tu felicidad y el bienestar de tus compañeros. Apuesta fuerte por ti y aspira a las más altas cotas. Tú eres el premio.
 
Tan solo soy un entrenador que le gustaría ver ante sí a un atleta  entusiasta y desafiante, que codicia el éxito, y que no cejará hasta conseguirlo. La natación está repleta de inquietudes. Reír, llorar, sentir, madurar, querer, soñar, vencer, perder son algunas de las muchas emociones que guiarán tu carrera y que hacen de este deporte una aventura inolvidable.
 
¿Te imaginas que no tuvieras objetivos? ¿Qué harías sin ellos?
 
Piensa que cada vez que alcances un reto importante, quedará grabado con letras de fuego en tu corazón. Pasarán los años y siempre lo recordarás con cariño y orgullo. No lo dudes, concede una oportunidad a tus fantasías.
Tú marcas tus límites. Decide cuál es tu meta. Eres un ganador y no temes perder. Tu talento es enorme y estás dispuesto a descubrirlo. Haz de tu trabajo diario un continuo desafío, disfruta con los obstáculos, mírales a la cara y hazles saber que nada ni nadie podrán  detenerte. Quieres triunfar y harás lo imposible por conseguirlo.
 
Ansío emocionarme, disfrutar de nuevas y mágicas sensaciones, del placer del objetivo cumplido. 
 
La imagen se repite una y otra vez.
 
Son los Juegos Olímpicos, Un atleta escucha emocionado el himno de su país. Despierto y sonrío. Es español y además, entrena conmigo.

La otra cara de la derrota

Agustín Artiles Grijalba -Champi-
No consigo conciliar el sueño. Las mismas imágenes se repiten una y otra vez. En el hall de un hotel una nadadora conversa por teléfono, su frustración es evidente, no disfruta con la natación, se levanta y con lágrimas en los ojos se dirige hacia sus compañeros de equipo. Quizá ellos aplaquen su angustia. En la piscina otro nadador se abraza desesperadamente a su madre, llora con amargura, las cosas no han ido como él esperaba.
 
En un rincón la frustración se apodera de otro chico, sus padres se han gastado más de 400 euros en el bañador que tanto ansiaba, nada más y nada menos que el famoso LZR, el mismo con el que Michael Phelps consiguió 8 medallas en Pekín. El no quería ser menos, no comprende lo sucedido, ha subido varios segundos de marca y está decepcionado.
 
Es la cara amarga del deporte, la derrota, todos los deportistas lo han padecido en alguna ocasión, actúa como un  virus que se apodera de ti y te hace vulnerable. La ira, la desesperación, la apatía son algunos de sus síntomas. Contener y reducir sus efectos debe ser prioritario en nuestra preparación.
 

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