COMPETICIONES INTERMINABLES

Agustín Artiles Grijalba -Champi-

Me acuerdo perfectamente y han pasado 37 años. Éramos novios y no se me ocurrió otra cosa que llevar a mi mujer a su primera competición y lo hice a lo grande. Liga de promesas en una conocida piscina de Madrid, con un sinfín de pruebas, entre las que destacaban 20 series de 400 y sucedió lo inevitable, no solo se aburrió enormemente, sino que tuvo que hacer esfuerzos sobrehumanos para no quedarse dormida en las gradas.

Cuando terminó la competición me preguntó

¿A esto te dedicas?  y ¿te gusta?

No solo me gusta, me encanta, le dije. Debió pensar que era un poco rarito, por la cara que puso, pero desde aquel día tuve la certeza de que lo nuestro iría para largo. Si no me dejó en aquel instante, muy torpe debería ser para que lo hiciera más adelante.

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