Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Hay nadadoras y nadadores astutos e inconformistas que trabajan y perfeccionan con esmero y detalle el batido subacuático, que aprovechan y explotan al máximo las enormes posibilidades que les otorga el reglamento y que poseen también la habilidad y el talante necesarios para conseguir que semejante gesto técnico se convierta en seña de identidad y puro espectáculo, pero sobre todo porque saben que cuando lo ejecuten y salgan a la superficie estarán siempre con ventaja por delante de sus rivales.
Atletas de la talla de Michael Phelps, Natalie Coughlin, o el nadador polaco Radoslaw Kawecki, experto en aventajar a sus adversarios con su técnica eficiente y capaz de tocar primero la placa de llegada en la final de 200 espalda del mundial en corta de Doha 2014, en donde llegó a cubrir prácticamente 120 metros de la prueba de semejante manera y beneficiarse de la ventaja que las normas le conceden.
Si los virajes trabajas, a tus rivales aventajas
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