EXIGENCIA Y RESPETO GANAN A INDIFERENCIA Y REPROCHE

Agustín Artiles Grijalba -Champi-

Estás hasta las narices, nunca es suficiente para tu jefe. No importa lo mucho que te esfuerces y te comprometas con la empresa. Lo intentas una y otra vez, pero siempre el mismo reproche y esa cara agría que no hay quien le aguante.

“Esto es un infierno, menudo tirano. Así no se puede trabajar. Ojalá todo fuese distinto, nos tratase con más amabilidad y se daría cuenta que así seríamos mucho más productivos.”

Algo similar sucede con nuestros deportistas, chicos que como cualquiera de nosotros tienen expectativas y sentimientos y les gustaría compartir con sus compañeros su actividad favorita en el escenario más agradable posible, con una diferencia evidente, ellos/as son amateurs, entrenan por afición y salvo rara excepción no perciben por ello un sueldo como cualquiera de nosotros por realizar nuestro trabajo.

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