Agustín Artiles Grijalba –Champi-
Es posible que seas alto, rubio y tengas los ojos azules. Tal vez midas 1.90, o llegaras el último al reparto de estatura. Quizá practiques natación en Wisconsin, o simplemente lo hagas en la diminuta piscina del barrio. Seguro que puedes levantar más de 100 kg en Press de banca y hacer más de 30 dominadas, pero no te engañes, al final en natación tu preparación la dicta el cronómetro.
A mi parecer un reloj autoritario y juez implacable de tu rendimiento, que no entiende de sentimientos y cuyas manecillas se mueven por el impulso y aliento que tu corazón transmita a las brazadas. Cada centésima de segundo que le ganes en el entrenamiento representará un instante de preparación aprovechado y cada pulso desperdiciado, una oportunidad perdida de mover de nuevo esa aguja que te señala la victoria.
El crono podrá parecer caprichoso y en ocasiones tirano. A veces recompensará tu esfuerzo cuando menos lo esperes y en otras circunstancias preferirá hacerlo cuando ya parezca todo perdido.
«Haz de tu trabajo un continuo desafío. Afronta los obstáculos, mírales fijamente a la cara y hazles saber que nada podrá detenerte.»
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