EL DÍA QUE JASON LEZAK ACUDIÓ AL RESCATE DE MICHAEL PHELPS

Agustín Artiles Grijalba -Champi-

Ahora lo veo como si fuera un espectador, no un nadador, y sinceramente, no puedo creer que sucediera. Obviamente, hubo muchos nervios antes y durante la carrera, pero una vez que Cullen Jones me entregó su posta del relevo y estaba preparado en el bloque de salida, los nervios desaparecieron. Estaba donde quería, donde necesitaba estar, enfocado en hacer la mejor carrera para mi equipo.

Jason Lezak

A menudo es complicado delimitar los límites, ese techo de agilidad y destreza, de fuerza, energía, determinación y hambre de gloria que algunos campeones se empeñan en eludir continuamente.

El protagonista de esta historia fue llamado un día a la gloria y no solo cumplió con la exigencia requerida, sino que se convirtió con su proeza en héroe “inesperado” para su país, además del el mejor aliado del de Baltimore para alcanzar su gran reto, lograr 8 medallas de oro olímpicas

Bellflower es una ciudad, situada en el condado de Los Ángeles, en el estado de California. Allí, un  12 de noviembre de 1975 nació uno de sus hijos predilectos, Jason Edward Lezak, un nadador estadounidense especializado en las pruebas de 50 y 100 libre y una habilidad insultante para nadar las pruebas de relevos, que le proporcionaron durante su carrera deportiva la friolera de 6 medallas  olímpicas ( 3 de oro; 1 de plata y 1 de bronce), además de 1 bronce en 50 libre (Pekín 08) y 2 metales de oro en el Mundial de Montreal 05 en 4×100 Libre y 4×100 Estilos.

Se graduó en la universidad de California, Santa Bárbara en 1999. Sus mejores registros fueron 21.98 en 50 Libre y 47.58, que en su momento fue record USA y a pesar de no ser un desconocido, su fama tocó techo en el relevo 4×100 libre de Pekín 2008. Un evento al que acudió con 32 años de edad, siendo el nadador más veterano del combinado americano y con un objetivo claro entre ceja y ceja, lograr para su país dos medallas de oro de relevos y algo que siempre se le había resistido, una medalla olímpica individual

Venía de perder en dos Juegos Olímpicos y les expliqué lo importante que era salir y ganar juntos. No se necesitan muchas palabras si dices las cosas correctas. Los miré a los ojos y supe que todos estaban listos para partir.

Jason Lezak

Michael Phelps tenía un reto supremo, superar las 7 medallas de oro que logró Mark Spitz en Múnich 72 y de esa manera convertirse en el mejor nadador de la historia. Para ello necesitaba vencer en todas sus pruebas individuales y de relevos.

El 11 de agosto de 2008, el centro acuático de Pekín se vistió de gala. Ese día hubo júbilo, llantos y desconsuelo en la tristeza. Incredulidad, aficionados y deportistas frotándose los ojos, rostros de emoción y sorpresa, silencio y admiración, sobre todo mucha fascinación

Es la final de 4×100 Libre. El equipo americano parte como gran favorito por la calle central, pero el combinado francés advierte que no han ido a los Juegos de vacaciones, que están dispuesto a mostrar batalla, batir a los americanos y llevarse la medalla de oro, como así lo confirmaban unas “declaraciones” de  Alain Bernard, días antes en las que aseguraba,

Aplastaremos a los americanos, a eso vinimos

Afirmaciones que serían desmentidas posteriormente por unos de sus relevistas, Frédérick Bousquet, en los que culpaba a los medios de comunicación y otros agentes externos de otorgarles la condición de favoritos, lo que les produjo en su opinión una enorme presión de cara a su objetivo final

Francia llegó a la última posta con una ventaja que parecía suficiente, 90 centésimas de segundo por delante de los americanos y australianos, sus inmediatos seguidores, merced a una gran segunda posta de Fabien Gilot y especialmente la tercera de Frédérick Bousquet, que rememora el momento,

Traté de hacer mi mejor carrera posible. Hubo un instante, al girar en los 50 que me di cuenta de que iba en cabeza y me dije, Fred debes acelerar, no debes flaquear, asegurar el triunfo y entregar la última posta en las mejores condiciones posibles.

Así fue y cuando vi la ventaja pensé que nada nos podría pasar,

¡Seremos campeones olímpicos!

Lezak al rescate

El resto es historia, Alain Bernard tomó la última posta en primera posición, con una ventaja de 1’50 metros y el reto de Phelps parecía esfumarse, si no fuese porque el último relevo correría a cargo de Jason Lezak, un auténtico especialista y al que el destino le tenía reservado un lugar en el olimpo.

Bernard, como así reconoció posteriormente, salió demasiado rápido. Giró en primera posición y hasta los últimos 50 no comenzó  a sentir el aliento de Lezak. En los metros finales todo se complicó y la ventaja de la que dispuso se fue esfumando poco a poco, en beneficio del americano, que se pegó al rebufo del francés y en unos últimos metros finales de escándalo, no solo le dio alcance, sino que tocó la placa de llegada en primera posición.

Un crono que supuso un nuevo récord mundial de la prueba, el parcial más rápido de la historia con salida lanzada, 46.06, desatando el delirio de sus compañeros y la sorpresa y desilusión de los franceses que veían como la oportunidad de su vida se les había escapado de las manos por tan solo 8 centésimas.

La aspiración de Phelps de lograr 8 medallas de oro era real

¿Cómo fue posible que Jason Lezak le robara literalmente la medalla de oro del 4×100 libres al nadador Alain Bernard y que tres días después en la prueba individual de 100 libres, el  francés se proclamara Campeón olímpico de 100 libee, relegando al americano a la tercera plaza?

Estrategia, por nadar a rebufo del francés, reconocimiento, motivación por lograr el oro olímpico y de paso contribuir a engrandecer la leyenda de su compañero de selección, Michael Phelps. Temor incluso de no conseguir la hazaña y le culparan por ello, talento natural para realizar sus mejores prestaciones en este tipo de pruebas y un compromiso, ambición y afán de superación superior a la media, o por el contrario,

¿Tuvo también algo que ver la decisión adoptada por las entrenadores franceses 90 minutos antes de la prueba, cuando decidieron alterar el orden previsto del relevo y que en opinión de algunos de sus nadadores (Bousquets y Bernard, condicionó el resultado final de la carrera?.

Para mi la razón de no ganar estuvo en los entrenadores, que tomaron la decisión de cambiar el orden del relevo, una hora y media antes de la carrera. Este cambio nos generó a todos demasiado estrés, especialmente a Bousquet y a mí, porque de pronto pasar de la tercera  a la cuarta posición de un relevo no era lo mismo.

Arruinaron nuestro momento. Nos desestabilizaron y nos sentimos perdidos

Alain Bernard

Lo que sí me parece destacable es que Jason Lezak pudo haber claudicado, rendirse y proteger el segundo puesto. Sin embargo optó por la gloria, se lanzó en busca de la victoria, se hizo gigante, especialmente en los metros finales, e hizo que sucediera

 

Imágenes

Foto 1: https://www.ecured.cu/Jason_Lezak

Foto 2https://www.publico.es/deportes/lezak-desborda-cubo-emocion.html

Fuentes

https://www.olympic.org/news/-miracle-man-lezak-reveals-how-he-made-phelps-record-haul-a-reality

https://www.forbes.com/sites/quora/2012/08/03/how-was-jason-lezak-able-to-swim-so-much-faster-than-anyone-in-history-in-the-last-leg-of-the-4x100m-relay-in-beijing/

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