SONREIR EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES.

Agustín Artiles Grijalba –Champi-

Viene siendo cada vez más habitual en competiciones de edades más jóvenes, vivir escenas típicas de nuestro deporte, cuando no se alcanzan los resultados esperados. Nadadores/as enfadados y tristes con su actuación, cada vez más exigentes consigo mismo y sobre todo con su entorno, en ocasiones tiranos e insatisfechos después de una gran carrera, si esta no va acompañada con el premio de una medalla, con una presión desmedida, que no aciertan a comprender como es posible que el deporte sea tan rancio y les obsequie a veces con la peor de sus sonrisas, a pesar de haber trabajado como debían.

El siguiente texto es tan solo mi opinión, la de un entrenador acostumbrado a  presenciar circunstancias similares y como ya mencioné anteriormente, cada vez más habituales, que le gusta buscar soluciones que reduzcan en en buena medida parecidas situaciones.

shutterstock_234506308-763x362

Quieres y apenas avanzas, aprietas los dientes e intentas un último esfuerzo. Tocas a duras penas la placa de llegada y ni siquiera te atreves  a mirar el marcador electrónico. No eres adivin@, pero intuyes perfectamente la que se avecina. Te armas de valor, giras la cabeza y la peor de tus pesadillas se hace realidad. Has subido varios segundos tu mejor marca personal y la tristeza te ahoga.

Cada nadador saca a pasear su amargura de manera distinta. Unos tal vez tiren el gorro, como si fuera el culpable de sus desdichas, otros quizá desahoguen su angustia pegando un puñetazo al agua y muchos de ellos romperán a llorar desconsolados.

Son formas usuales de reaccionar y sobrellevar la pena que produce comprobar que todo el trabajo y esfuerzo realizado en los entrenamientos durante meses, no obtuvo “MERECIDA RECOMPENSA”

SÍ, no os extrañe que lo señale con mayúsculas y entre comillas, ya que en mi opinión y puedo estar equivocado, perder en una competición y no alcanzar los resultados previstos JAMÁS será un fracaso si se entrenó con decisión y valentía, si distéis todo lo que llevabais dentro y fuisteis generosos en vuestro esfuerzo. Ni tan siquiera fue una oportunidad perdida, siempre que seáis capaces de sacar conclusiones acertadas para intentar que determinados errores no vuelvan a suceder.

Es por eso que os animo a levantar La cabeza, a SONREIR, a sobrellevar el momento con elegancia, aunque cueste asimilar con semejante  grandeza que esto es deporte y que tener un mal día es una posibilidad más en la preparación de un deportista, quizá la más potente y beneficiosa.

Michael Jordan, Nadal, Gasol, Michael Phelps, cualquier campeón olímpico han vivido momentos similares, competiciones en las que nada salió como esperaban y no por ello dejaron de insistir, hasta alcanzar sus objetivos.

Siempre hay un motivo para sonreir, una razón para ser felices y hacerle un pequeño corte de mangas al destino cuando este se vuelve intolerante y escurridizo.

Aquí os dejo algunos argumentos por los que la sonrisa se puede convertir en una buena seña de identidad que presione la tecla adecuada y os invite a vivir estos instantes difíciles que todos hemos pasado con mayor naturalidad y confianza.

  • Sonríe, porque eres afortunado y tienes la oportunidad de hacer lo que más te gusta y otros darían todo lo que fuera para estar en tu lugar.
  • Sonríe, porque tienes unos padres y madres que se preocupan por tu bienestar y con su esfuerzo e implicación hacen que tus deseos sean más factibles.
  • Sonríe, porque eres generoso y capaz de aceptar la derrota con naturalidad, como aceptas la victoria
  • Sonríe, porque tienes un entrenador que te apoya, te anima y comprende. Qué vive tu desolación como propia y te ayudará en tus conquistas.
  • Sonríe porque en ocasiones esa derrota al final se convertirá en el mejor triunfo, te ayudará a superar tus límites y a descubrir dónde debes mejorar
  • Sonríe, porque has competido junto a los mejores. Te has batido con ellos y has sido protagonista de un evento tan destacado.
  • Sonríe, porque eres generoso y te alegras por la felicidad de tus compañer@s, que en esta ocasión fueron capaces de alcanzar sus metas, que sientes como propias y les encantaría poder compartirlas contigo.
  • Sonríe también por aquellos que alcanzaron el triunfo cuando nadie lo esperaba, por ser capaces de hacerlo en el instante y lugar adecuados, ante el asombro de los aficionados
  • Sonríe, utiliza y asume sus efectos en tu propio beneficio. Saca partido de las experiencias vividas y aprende de tus equivocaciones. No busques disculpas ni culpes a los demás de tu bajo rendimiento
  • Sonríe, porque eres más fuerte que cualquier imprevisto y aceptar la adversidad contribuye a mejorar el carácter, la fortaleza mental, física y emocional.

En definitiva, sonríe porque mereces ser feliz. Eres NADADOR, el atleta más dur@ del barrio y si alguien puede conseguir los proyectos deportivos más difíciles, ese eres tú.

Hazle un guiño a tu tristeza y demuéstrale que no podrá doblegarte, que estás dispuesto a coger carrerilla de nuevo y a la menor oportunidad volverás a intentarlo de nuevo con más decisión y valentía.

Si después de leer este texto no te convence los motivos expuestos  y consideras que no son más que bobadas, es posible que en tu caso pueda ser cierto. Hazle caso a tus sentimientos y reacciona como más te convenga. Al fin y al cabo nadie mejor que tú sabe lo que más te interesa.

Feliz sonrisa.

Imágenes.

http://texasswimacademy.com/how-to-prepare-your-child-for-competitive-swimming/

Anuncios

One thought on “SONREIR EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s