SOÑADORES DEL SABER, PRECURSORES DEL CONOCIMIENTO

Agustín Artiles Grijalba -Champi-

Hubo una época en la que no existía internet, en el que la información técnica sobre nuestro deporte llegaba con cuentagotas y casi siempre en inglés. En nuestro país hubo entrenadores muy curiosos e inconformistas, que tenían la sana intención de aprender, de querer ser mejores y de esa manera conseguir que sus atletas también lo fueran.

Los técnicos que no dominaban el idioma tampoco se quedaban quietos esperando el milagro, se las ingeniaban para conseguir su objetivo como buenamente podían.

Si Mark Spitz en los años 70 nadaba de una u otra manera, si hacía múltiples series y repeticiones de 100 metros y nos enterábamos, al instante nuestros nadadores seguramente harían lo mismo, porque siete medallas de oro en unos juegos olímpicos dan para mucho, no son producto de la casualidad y porque así lo decía su preparador y ángel mentor de muchos de nosotros, James Cousilman en sus prestigiosos libros. También porque para copiar al pie de la letra la parte de entrenos no había que saber demasiado inglés y era un éxito asegurado.

Si alguien se hacía con una publicación generalmente americana, los más decididos buscaban algún conocido que les tradujese esa información que consideraban vital para sus intereses deportivos y copiar de alguna manera esos bloques de series tan fantásticos que realizaban en sus países, que les hacían ir tan rápido en la piscina y seducían su curiosidad.

Algunos de aquellos técnicos españoles fueron auténticos pioneros y visionarios, especialistas del ensayo y error, especialmente generosos con el resto de compañeros, no solo en lo que concierne al entrenamiento al borde de la piscina, sino también en otras ciencias aplicadas al alto rendimiento deportivo y tan importantes.

Pioneros del saber en todas sus vertientes, adelantados a su época, deseosos de aprender y ser más eficientes que imaginaron e inventaron su propio copiar y pegar

Profesionales que no dudaron en compartir  sus conocimientos para beneficio de todos, publicaron numerosos libros, tradujeron artículos a nuestro idioma y que gracias a ellos tanto aprendimos y les debemos.

Un tiempo en el que si salía a la venta un libro extranjero y de algún técnico español, acudíamos raudos a comprarlo. Si alguno de esos expertos afamados venían a algún congreso de la ANEN llenaban las salas de profesionales y aficionados entusiastas, que acudían de cualquier punto de España y del exterior, ávidos de aprender nuevos conocimientos.

Así, poder averiguar cómo era posible que un reconocido mediofondista italiano de entonces fuese capaz de hacer lo que a la mayoría de nosotros nos parecía una temeridad, entrenar con éxito 3-4 sesiones de altísima intensidad por semana en la segunda parte de la temporada. Comprender los supuestos motivos por el que las nadadoras de la extinta DDR ganaban todas la medallas y por qué los varones no eran capaces de hacer lo mismo. Aún a sabiendas de que aquellos ponentes de países del este de Europa no soltarían prenda, nos darían largas y las respuestas resultarían oscuras e incomprensibles y nadie se las creyera.

Eran momentos de inspiración, conocimientos, aprendizaje y nosotros estábamos allí, éramos parte importante de un mundo que motivaba nuestra curiosidad y nos hacía felices. Queríamos estar en la cresta de la ola y ejercíamos el simple y maravilloso derecho de mostrar nuestro entusiasmo.

Aprender de los mejores para saber más y ser más eficientes. Generosidad y empatía para compartir conocimientos con nuestros compañeros. Creatividad, improvisación e ilusión en terrenos desérticos.

 Bendita locura

Me pregunto si hemos sabido corresponder y exprimir de verdad todos aquellos conocimientos adquiridos con el tiempo en nuestro beneficio y el de nuestra natación. Me cuestiono si realmente hemos sido sido capaces de sacar el máximo provecho del esfuerzo, profesionalidad y las enseñanzas de aquellos precursores del conocimiento y potenciar nuestro verdadero camino, un trayecto que seguramente ellos imaginaron que estaría mucho más cerca de lo que nosotros ahora pensamos.

* Quique Martínez, icono de la natación canaria y española, con algunos de los nadadores más destacados de la época. Un genio de la preparación adelantado a su época y al que tanto añoro. Un profesional como la copa de un pino, querido y respetado, que cada vez que fue necesario no dudó en pedir a una de sus amistades que le tradujera artículos en inglés para beneficio de todos y de sus nadadores

Imagen

  1. https://go.gale.com/ps/anonymous
  2. http://www.rtvc.es/deportes/enrique-martinez

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