Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Hay algo que duele más que entrenar duro y perder, no hacerlo y lamentarse
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Hay algo que duele más que entrenar duro y perder, no hacerlo y lamentarse
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Nuestra protagonista ficticia es una nadadora de éxito. Ha ganado numerosas medallas en campeonatos nacionales, e incluso ha sido convocada para representar a su país en campeonatos internacionales. Goza de una gran estima y popularidad entre todos sus compañeros y rivales, que la tienen en un pedestal y la consideran la nadadora completa y perfecta.
Ella se ha creído ese personaje y ahora, de alguna manera, necesita estar a la altura de ese protagonismo que otros esperan, han creado y ella se ha creído.
¿Qué pasa entonces?
Que sin pretenderlo se ha metido en un terreno minado
Cada vez que suba de marca, que pase por un bache deportivo y no esté a la altura de lo que de ella otros esperan, notará esa presión exterior, la mina explotará, impactará de lleno en su rostro, dañará su confianza y se sentirá frustrada.
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
No lo puedo evitar, es una sensación que detesto y me da mucha rabia
¿Por qué miramos al exterior con mejores ojos?
¿Por qué siempre lo de afuera parece mejor?
¿Por qué parece que desmerecemos lo nuestro?
¿Por qué sabemos los nombres de los nadadores y entrenadores de éxito de otros países (perdón, coach) y desconocemos a menudo el de los nuestros?
Me pregunto si es así, tan solo es una impresión mía, o realmente mola más
Me explico con un ejemplo
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Creo que en la actualidad nos equivocamos y les damos a los chicos las cosas en bandeja y demasiado hechas. Les decimos constantemente lo que tienen que hacer y cómo actuar, como si con ello fuésemos a ser mejores técnicos y padres. Estamos demasiado pendientes de ellos y un mal entendido bienestar personal
Les llevamos de la mano y no les dejamos fallar
Es como si nos diera miedo verles errar y pudieran venirse abajo. La impresión de que no son autosuficientes y son incapaces de lidiar con los problemas cotidianos que se les presente si nosotros no estamos al instante presentes. Parece que es más fácil, recomendable y seguro llevarles cogidos de la mano y no dejarles pensar por sí mismo, que verles madurar por el camino. No vaya a ser también que se pudieran cansar en exceso y sentirse presionados. Tropezar y por qué no decirlo, nos pudiesen dejar en evidencia ante profesionales y amigos.
Así, de esta manera tan protectora y sin darnos cuenta, lograremos el efecto contrario al deseado.
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
De alguna forma todos nos hemos vuelto más exigentes e impacientes, no solo en la actividad deportiva sino en la vida diaria. No solo se trata de un asunto que afecta a los nadadores, también a su entorno deportivo (técnicos, compañeros, familias, etc.) que sufrimos los que yo denomino síndrome de recompensa urgente.
La necesidad de obtener aquí y ahora los beneficios por los que trabajan sin la dictadura que el tiempo y la constancia exigen.
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Queridos Reyes Magos, he tenido un sueño tan auténtico que no quería despertar. Una quimera, un anhelo tan grande, que ojalá fuese real.
¿Podéis ayudarme?
En un futuro no muy lejano el planeta ha cambiado tal y como lo conocemos. El virus que nos asola en la actualidad ha mutado, originado importantes cambios sociales, alterando y mejorando nuestras vidas. No es broma, la humanidad ha evolucionado y los políticos mundiales ya no ensucian la verdad. Han aprendido a convivir en armonía y sus prioridades ya no se basan en recortar derechos y provocar miedo en la población, en su propio interés personal y el de sus partidos. Están centrados en potenciar políticas atrevidas y sugerentes para proteger el medio ambiente y recuperar la estabilidad, la confianza y la felicidad de los ciudadanos.
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
El protagonista de esta historia es un joven nadador de 14 años, 1’85 centímetros de altura y una gran envergadura, que no para de ganar y crecer. Entusiasmados, su entorno familiar y deportivo le augura grandes éxitos y le comparan sin rubor con los grandes campeones.
Es un fenómeno, con 17 años será campeón de Europa Júnior y más adelante finalista olímpico
De repente, un día el futuro campeón deja de crecer y vencer. Sus marcas se estancan, se siente aburrido y frustrado y el futuro se torna más difícil. Su estilo ya no es tan fluido y el chico no parece el mismo, sus actuaciones se cuentan por derrotas y la presión por agradar a su entorno más cercano y su glorioso pasado le asusta y le minan la moral.
Nunca aprendió el significado de la palabra “perder” y cuando al final la conoció desconoce qué puede hacer.
Ya no es aquel chaval atrevido, al que cubríamos de halagos y ahora sin ningún pudor damos de lado y olvidamos. Con tan solo 18 años su carrera se ha estancado, apenas nadie apuesta un euro por él y se siente abandonado
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
No hay un solo camino para llegar con éxito al destino y lo mejor de todo es que el nuestro puede ser igual de válido, con trabajo y mucho tino.
Hubo una época en que Salnikov, Volkov, Pankratov, Popov, no rimaban con López ni Fernández, pero sí lo hacían con “molotov» y eso además de sonar a cóctel, molaba mogollón. Pensábamos que sus brazadas podrían ser el modelo a seguir y si nos interesábamos de verdad por los secretos de sus éxitos, lo tendríamos todo hecho.
Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Estás hasta las narices, nunca es suficiente para tu jefe. No importa lo mucho que te esfuerces y te comprometas con la empresa. Lo intentas una y otra vez, pero siempre el mismo reproche y esa cara agría que no hay quien le aguante.
“Esto es un infierno, menudo tirano. Así no se puede trabajar. Ojalá todo fuese distinto, nos tratase con más amabilidad y se daría cuenta que así seríamos mucho más productivos.”
Algo similar sucede con nuestros deportistas, chicos que como cualquiera de nosotros tienen expectativas y sentimientos y les gustaría compartir con sus compañeros su actividad favorita en el escenario más agradable posible, con una diferencia evidente, ellos/as son amateurs, entrenan por afición y salvo rara excepción no perciben por ello un sueldo como cualquiera de nosotros por realizar nuestro trabajo.