El ‘gusanillo’ olímpico siempre está ahí, se va acercando la fecha de los Juegos olímpicos y más sabiendo que ya tenemos la clasificación. Lo tenemos dentro y nos ayuda y nos empuja a afrontar lo que viene con toda la ilusión del mundo»
Miki Oca
Los éxitos deportivos dependen en gran medida de la naturaleza y personalidad del entrenador, del temple y generosidad de sus acciones y cómo las ejerce desde su corazón y ahí Miki Oca va sobrado.
No hablo de un entrenador cualquiera, sino de un técnico capaz de templar y desmontar a sus rivales con un poder de convicción y una astucia para manejarse y resolver situaciones difíciles, dignas de elogio y propias de los grandes técnicos.
Conocer y ensalzar como merece el legado de nuestros campeones en el pasado, agasajar sus éxitos deportivos y el esfuerzo que necesitaron para lograrlos, significa honrar a nuestro deporte y elogiar su recuerdo, el de aquellos nadadores que en multitud de ocasiones nos representaron en el exterior y pasearon con orgullo el nombre de nuestro país lejos de nuestras fronteras.
Permitidme viajar hacia atrás en el tiempo y agradeceros lo mucho que representáis en mi vida. Todo lo que he conseguido hasta ahora en mi profesión ha sido sobre todo por vuestra culpa. Me enorgullece haberos conocido, gracias a ello soy mejor persona y os agradezco infinito que en los momentos más duros y delicados para mí, que los hubo, siempre haya sentido vuestro aliento.
El siguiente texto es tan solo una reflexión, la mía.
No pretendo con ello decir cuál es la opción correcta, para eso están las autoridades sanitarias, porque no lo sé y porque si yo estuviera ahora en el mismo lugar de nuestros futuros atletas olímpicos, no sé si me dejaría llevar también por semejante pasión y reaccionaría de igual manera
Lo que sí que tengo claro es que el COI debería ser más claro y decidir cuanto antes el futuro de las olimpiadas de Tokio, por numerosas razones. Porque genera mayor incertidumbre y desasosiego en los atletas y técnicos, que no saben a qué atenerse y porque en mi opinión, con la vida no se entrena
La mejor manera que se me ocurre para premiar la trayectoria deportiva y los éxitos de nuestros nadadores es recordar con respeto y cariño alguno de esos momentos que les hicieron acreedores de los mayores elogios.
El siguiente texto es un pequeño y merecido recuerdo para Escarlata Bernard, nadadora canaria del C.N Metropole y por la que reconozco que siempre he sentido una admiración deportiva especial. Olímpica en Pekín 2008, capaz de realizar un excelente registro de 2.10.58 en el doble hectómettro espalda, en marzo del mismo año y proclamarse también durante su carrera, campeona continental Júnior.
Yo no soy psicólogo, ni lo pretendo. Soy tan solo un entrenador más, que a veces no estoy disponible para mí, pero casi siempre para los demás, como así avalan los que me quieren. Una persona con una manera de sentir, apreciar y afrontar las cosas que me ofrece el destino muy particular, a riesgo de no ser comprendido y en ocasiones criticado por ello, pero con la tranquilidad que me concede la sinceridad de mis actos.
He de reconocer que en estos días me cuesta ponerme a escribir. Tengo la extraña sensación de que mis comentarios y publicaciones, aunque bien intencionados, pudieran resultar inoportunos, innecesarios y mal interpretados. En definitiva y por decirlo sin tapujos, tengo cierto temor a escribir en un momento en el que de alguna manera todos nos sentimos inquietos por no poder hacer lo que más nos gusta, en nuestro caso nadar.
Tuvo un sueño, pensó que era factible, creyó en sus posibilidades y se puso manos a la obra para hacerlo realidad. Se entrenó como siempre lo hizo, con tesón y compromiso y se hizo acreedor de unos de los legados deportivos más exitosos de nuestro deporte. Comienza una nueva etapa como técnico del club que le vio nacer y eso debe suponer una nueva alegría
Si tuviera que nombrar una atleta que haya forjado a fuego su historia, que nadie le haya regalado nada para llegar a la cumbre y que todo lo que ha conquistado se deba a su esfuerzo, dedicación y entusiasmo lo tendría muy claro, Aschwin Wildeboer. No me cansaría de elogiar sus aptitudes y reconocer los méritos que atesora, sus éxitos y fortaleza residen en su carácter. Admirable e incombustible, siempre dispuesto a darlo todo por alcanzar la excelencia.
Su aportación a nuestro deporte ha sido tan importante que solo con pronunciar su nombre ya goza del reconocimiento de todos. Ahora, que ha decidido dejar de nadar, es cuando realmente nos daremos de verdad cuenta del potencial deportivo que atesora y de la pérdida tan importante que se ha producido.
Este es mi pequeño y sincero homenaje
El 21 de diciembre de 2008 no fue un día cualquiera. En las instalaciones del Centro M86 se celebra el Campeonato de España de natación de invierno en piscina de 25 metros y las gradas se encuentran abarrotadas de aficionados, que ansían vivir grandes emociones y esperan impacientes la celebración de la última prueba de 4×100 estilos.
El Club Natación Sabadell es uno de los grandes favoritos para el triunfo final. En sus filas cuenta con nadadores de la talla de Sergio García, Olaf Wildeboer, Edu Lorente y Aschwin Wildeboer, que había anunciado previamente que intentaría batir en primera posta el récord mundial de la distancia en posesión del Ruso Stanislav Donets en 0.49.32.
El resto fue historia, Aschwin realiza una carrera sensacional, lanza a su equipo hacia el récord de España y para el crono en unos increíbles 0.49.20, doce centésimas menos que la marca anterior, convirtiéndose por méritos propios en el nuevo rey mundial de la distancia, ante el delirio de los allí presentes, que no dan crédito a lo que están viendo y celebran la conquista como propia. Al finalizar la prueba, agotado y muy satisfecho, realiza unas declaraciones en las que asegura no haber asimilado la hazaña y reconoce que es el mejor regalo de Navidad que se lleva.
La plusmarca mundial de Aschwin Wildeboer no fue casual, sino que vino precedida de 12 récords de España absolutos en piscina de 25 durante ese año, además de la medalla de oro en 200 espalda en el europeo de Rijeka 2008 y una 7ª plaza de finalista en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Entrenado por Paul Wildeboer se convirtió de paso en el cuarto nadador español en batir un tope mundial, emulando los pasos de Martin López Zubero, Nina Zhivaneskaya y Mireia Belmonte, que lo había logrado unos días antes en Rijeka.
Su espíritu inconformista le animó a seguir trabajando en busca de nuevos retos y en el Open de España de Málaga 2009 establece un nuevo récord de Europa con un registro de 0.52.93, para posteriormente en los Juegos del Mediterráneo de Pescara 2009 volver a cargarse también el Récord del Mundo de 100 espalda en piscina de 50 metros, en primera posta del 4×100 estilos, marca que poseía desde Pekín el americano Aarom Peirsol en 0.52.54, dejándolo en unos estratosféricos 0.52.38.
Aschwin Wildeboer siempre me pareció un nadador diferente, combativo y generoso, en los buenos y en los malos momentos. Un referente de talento y pundonor para todos los nadadores, que siempre vieron en él un ejemplo a seguir.. Nació para vencer y estoy convencido que en su nueva etapa de entrenador nos dará grandes alegrías.
Mi padre fue un gran guardameta, no solo militó en los mejores equipos de futbol de su época en Gran Canaria, también lo hizo en otros como el Betis, el Logroñés y en primera división con el Oviedo. En su tierra, Gran Canaria, era muy querido e idolatrado y sus incondicionales le pusieron el apodo de “talento”.
Me gustaba que cuando venía a Las Palmas a pasar unos días de vacaciones hubiera gente que después de tantos años le reconociera, le parara por la calle y mostrara su afecto, me hacía sentir aún más orgulloso. Me hubiera encantado también ser tan bueno como él en mi deporte, para que tuviera semejante sentimiento por mis logros, pero aunque no fuese así siempre me animó, apreció mi trabajo y aunque me vacilaba cuando las metas se resistían, o simplemente perdía, siempre me hizo sentir querido y valorado.
¿Campeón, tú? Más malo
Obedece al entrenador, da todo lo que llevas dentro, haz siempre lo que te mande y todo irá bien. Si no te pone lo que quisieras en los partidos de waterpolo será porque tus compañeros son mejores. Entrena mejor que ellos y hazle cambiar de opinión, me decía mientras paseábamos de regreso a casa después de un entrenamiento
Yo entrenaba en una piscina de 12 metros. En el borde tenía una montaña de piedras, que me servían para controlar los kilómetros que hacía. Cada varios largos cogía una de ellas y la posaba en otro montón y de esa manera llevaba la cuenta. Así, hasta que terminaba mi sesión de 20.000 metros.
«Montserrat Tresserras»
Seguramente muchos no hayáis ni tan siquiera oído hablar de ella, pero Montserrat Tresserras i Dou se convirtió por méritos propios en 1957 en la primera nadadora española en cruzar el estrecho de Gibraltar y por si no fuera suficiente proeza, también fue la primera mujer en el mundo en atravesar el canal de la Mancha en ambos sentidos, de Inglatera a Francia y de Francia a Inglaterra (1961), hazaña adornada con otros muchos logros, que le condujeron al International Marathon Swimming Hall of Fame en 1970
Ella fue nuestra primera gran campeona, una pionera. La primera en abrir el camino a otras tantas que vendrían después, deportistas como ella que rompieron moldes en épocas muy complicadas, en los que ser mujer no debió ser sencillo en muchos aspectos.
Viernes noche, tus amigos se van a una macro fiesta y te animan a ir con ellos. Te gustaría, pero te tienes que levantar temprano al día siguiente para ir a entrenar y necesitas descansar para tener un rendimiento óptimo y te preguntas si tomaste la decisión correcta
Se consideran tus mejores amigos y sin embargo no logran comprender que te niegues a ir de fiesta o al botellón con ellos. Se lo van a pasar pipa y tú mientras tanto te irás a dormir temprano para estar a tope al día siguiente y practicar tu actividad deportiva favorita. Te presionan tanto que dudas si estás haciendo lo correcto, si no eres un bicho raro y estarás equivocado. Insisten una y otra vez y como ven que no pueden convencerte te dan la estocada final, e incluso te humillan ante la mirada atenta de la chica que más te gusta.
“Déjale que se vaya a casita, tiene que entrenar temprano. Además los tíos que ni fuman, ni beben, ni van con mujeres, no son de fiar”.