Agustín Artiles Grijalba -Champi-
Un récord de España tras un esfuerzo imposible, el triunfo de tu nadador más débil en el momento más deseado, una victoria de relevos inesperada, que vale un título por escuadras, la rivalidad entre corcheras, la ceremonia de las medallas, las celebraciones emotivas, el espíritu de equipo, momentos especiales que a cualquier deportista le gustaría vivir.
Me encanta la alegría del deportista cuando obtiene una hazaña. Su trabajo para llegar a conseguirla, sus horas de preparación, sus éxitos, sus fracasos, la soledad del reto no conseguido, la satisfacción del trabajo bien realizado, la concentración en la competición, el gesto del triunfo en una victoria impensable, la decepción del que se creé superior y es derrotado por un rival inferior, la satisfacción de este, al vencer al rival más fuerte y el triunfo y recuperación de deportistas olvidados.
Los nadadores afrontan con ilusión el final de temporada, ansían superar nuevos objetivos y sentir nuevas emociones. El trabajo y esfuerzo de toda una temporada darán paso en los próximos días a las inevitables escenas de alegría y tristeza. Unos conseguirán el éxito final y otros, sin embargo, se quedarán con la miel en los labios, pero en ningún caso deberán sentirse defraudados, si lucharon con todas sus fuerzas por hacer realidad sus metas deportivas.

